Secuoyas cooperativas

La formación permanente a través de cursos, congresos, charlas - coloquios... son muy enriquecedores tanto por todo lo que puedes descubrir a través de lo que te enseñan como por lo que puedes reflexionar hablando con otros compañeros del gremio.

Eso de que cada maestrillo tiene su librillo fue, es y será siempre así; aunque los maestrillos en cuestión debemos (o deberíamos) ir cambiando conforme los alumnos cambian y, por tanto, NECESITAN que cambiemos nosotros también.

Hay muchas maneras de innovar, renovarse, mejorar... Particularmente yo he descubierto una no hace mucho que me ha convencido plenamente; pero antes de compartirla con vosotros, me gustaría contaros algo.

Todos conocemos un tipo de planta, perteneciente al grupo de los árboles, llamada SECUOYA. Lo que no todos sabemos es que se trata del árbol más grande y longevo del mundo. Así es. Las secuoyas pueden llegar a medir más de 125 metros de altura; pero ¿sabéis qué? Cuando mayor altura alcanza, parece ser que es cuando crece al ser plantada cerquita de otras secuoyas, porque se ayudan entre sí con sus raíces para fijarse aún más al suelo. Por supuesto que esto no significa que si plantamos una sola (cumpliendo las condiciones climáticas necesarias, claro está) no vaya a crecer alta y robusta, pero está visto que junto a otras, crece más.

Creo que con nuestros niños pasa algo parecido. Creemos y hemos comprobado, que trabajando individualmente, potenciando a cada uno, podemos llegar a tener excelentes personas y mentes pensantes pero ¿por qué no probar a unir a varios y observar los resultados? ¿por qué no intentar obtener esa excelencia basándonos en el trabajo en equipo? Trabajando cooperativamente podemos conseguir que, en pequeños grupos cocienzudamente distribuidos, los niños consigan esas bases de confianza y ayuda necesarias para cualquier realización personal y académica.

Ya es hora de dejar atrás las tareas grupales como forma de juego en el aula. Conciencemos desde ya a nuestros pequeños que trabajar como colectivo no es zafarnos de nuestra tarea porque me escudo en el otro. No. La responsabilidad personal y el esmero individual debe ser la base para la buena marcha del equipo y la consecución de buenos resultados. El trabajo cooperativo es tan o más eficiente como el trabajo individual. Los niños saben sacar lo mejor de sí mismos ¿por qué no utilizar ese don para cooperar?




¿Quién fue Doménikos Theotokópoulos?


Isla de Creta y Grecia
Doménikos Theotokópoulos nació en la isla de Creta, en Grecia en 1541. Allí vivió hasta los 26 años, pero después se trasladó a Venecia, en Italia donde comenzó su carrera como pintor. Primero en esa ciudad y luego en Roma se fijó en dos artistas, Miguel Ángel y Rafael, quienes eran ya grandes pintores y a los que tomaría como referencia.

Felipe II
Cuando cumplió 32 años, decidió venir a España, concretamente a Madrid, puesto que se había enterado que el rey Felipe II estaba buscando un pintor de cámara. Sin embargo, después de ver cómo pintaba, al rey no le convenció mucho, y Domémikos se fue a Toledo. Allí fue donde tuvo la oportunidad de hacer lo que más le gustaba: pintar.  

Toledo en la actualidad

En sus cuadros solían salir personas importantes de la ciudad en aquella época puesto que ellos así se lo encargaban . 



Sin embargo, a medida que se fue haciendo mayor, comenzó a pintar cuadros religiosos. Lo que no cambió fue su forma de hacerlo: siempre con formas alargadas y colores oscuros.



Como pasó gran parte de su vida en España y fue aquí donde se hizo famoso por sus obras, Doménikos Theotokópoulos comenzó a ser conocido como “El Greco” (que significa “El Griego”) por haber nacido en aquel país. El día 7 de abril de 1614 murió y fue enterrado en Toledo, dejando en esta ciudad la mayor parte de su larga lista de obras.




El pintor de cámara era el pintor que elegía el rey de aquel momento para que hiciera los cuadros de él y su familia (en aquella época no había fotografías y los cuadros hechos por los pintores era lo más parecido)

Durante muchos años se dijo que El Greco hacía las caras de sus personajes alargadas porque tenía problemas de vista y realmente veía así a las personas, pero finalmente se descubrió que lo hacía de esa manera porque así él lo quería.

Trada...Tarba... Tarbar... Trabadas!

En el primer ciclo de primaria continuamos en muchas ocasiones con la ardua labor hecha por los grandes profesionales de infantil. Por estas fechas, trabajamos las sílabas trabadas (consonante + r) que a veces tanto les cuesta a los peques intentando que logren en un primer momento discriminarlas visualmente por un lado y puedan posteriormente desarrollar su correcta lectoescritura.

Para ello podemos trabajar las "lluvias de palabras" (a modo de lluvia de ideas) para que sean ellos mismos quienes piensen algunas de ellas donde puedan aparecer estas sílabas; decirles una serie de palabras y que digan si tiene sílaba trabada y cual es; ofrecerles textos donde aparezcan unas cuantas palabras que contengan este tipo de sílabas para que puedan reconocerlas y leerlas correctamente.

Si queremos trabajarlas a través de este último método, aquí os dejo tres lindas poesías con las trabadas de la p, la b y la f.



Plácido está preocupado
porque las plantas del prado
en invierno se han secado.
Entonces le explica Vera
que pronto será primavera
y estará verde la pradera entera.





 
 
 

Bruno se va de viaje
y prepara el equipaje:
abrigo, libros, sombrero,
brújula y hasta un brasero.
¿Podrá abrochar la maleta
de tantas cosas repleta?


A la fiesta de disfraces
fue Francisco de flautista,
Florentino de frutero
y Florencia de taxista.
Flavio se disfrazó de flor
y Alfredo fue de fresón.
Todos bebieron refrescos.
¡Disfrutaron un montón!


El complejo mundo de lo directa e inversamente proporcional: magnitudes

Las magnitudes directamente proporcionales, las magnitudes directamente proporcionales... Ya sólo el nombre se las trae... ¿Qué es eso de las magnitudes directamente proporcionales?

Como ya comentábamos en la entrada anterior, seguro que muchos saben su definición; a otros les suena pero si lo tienen que explicar... ¡puf!; y otros, los más osados, se atreven con explicaciones como: es lo que puedes medir directamente, es lo que puedes colocar sin torcerlo... y otros muchos comentarios originales pero en los que cualquier parecido a la realidad es pura coincidencia.

Suele decirse que Dos magnitudes son directamente proporcionales cuando, al multiplicar o dividir una de ellas por un número cualquiera, la otra queda multiplicada o dividida por el mismo número. Esta definición, con cierta madurez y experiencia, puede conducirnos a la realidad, pero con 11 - 12 - 13 años, te acerca poco o nada.

¿Cómo explicarlo de manera un poco "de andar por casa"? Muy fácil:

Dos magnitudes son directamente proporcionales si cuando una aumenta, la otra también. Y si una disminuye, la otra también

Y lo mejor para complementar esta "explicación" es, como la mayoría de las veces, un ejemplo.


Vamos a hacer un viaje largo en coche, ¿Los kilómetros que recorra y el combustible que gasta el coche son magnitudes directamente proporcionales?

A mayor número de kilómetros, mayor número de litros que gastas.

Otro ejemplo:

Si quiero pintar las paredes de mi casa y al final quiero pintar también el techo ¿Tardaré más o menos tiempo? MÁS TIEMPO

Al aumentar el número de metros que queremos pintar (los de las paredes y ahora también los del techo), también aumenta el tiempo que emplearemos en hacerlo.

Por lo tanto, los metros que queremos pintar y el tiempo que vamos a emplear son magnitudes directamente proporcionales.

Después de explicarles esto, suelen entenderlo bastante mejor. Es entonces cuando muchos te plantean la cuestión: ¿Pero son siempre así no? ¡ Pues noooo!

Imaginemos ahora, siguiendo con el ejemplo anterior, que queremos pintar las paredes y el techo de una casa PERO que vienen 5 amigas mías a ayudarme. ¿Qué pasa ahora? Que al ser más personas a hacer el trabajo, tardaremos menos tiempo. Es por tanto este un ejemplo de magnitudes inversamente proporcionales, ya que mientras una aumenta, la otra disminuye.


¿Qué os ha parecido? Ponedlo en marcho y, sobre todo, usad todos los ejemplos que se os ocurran para reforzarlo mejor. ¡Así no tendrán dudas!







El complejo mundo de lo directa e inversamente proporcional: la regla de tres

Ya en la etapa de primaria, aunque sea en el último curso, se les empieza a hablar a l@s ya no tan niñ@s de porcentajes, reglas de tres y magnitudes directamente proporcionales.

Con los porcentajes ya suelen estar bastante familiarizados bien porque han ido a las rebajas, bien porque han visto la información nutricional de una lata de refresco o bien porque saben cómo su profe reparte en porcentajes los apartados para la nota de la evaluación.

Lo de las reglas de tres, aunque seguramente nunca lo hayan utilizado, es algo que suelen "pillar" bastante bien y a lo que rápidamente le sacan partido.

Y por último están las magnitudes directamente proporcionales, a las que muchos desgraciadamente conocen porque se han estudiado de carrerilla su definición pero que poco o nada saben de ellas. 

Como quiero extenderme con este último apartado pero no quiero dejar de compartir con todos vosotros mis recursos, dedicaré esta entrada a una manera sencilla (a mi me ha funcionado bastante bien) de cómo hacer las reglas de tres.
Ahora que están empezando a tratar el tema y puesto que en todas las situaciones se encuentran con magnitudes proporcionales, el sistema que yo utilizo para resolver las reglas de tres es el siguiente:

P.ej.: Si 150 gramos de Jamón York me cuestan 2 euros, ¿Cuánto me costarán 450 gramos?


Al principio para que se acuerden, yo siempre les digo que puesto que tenemos que saber el valor de la X y el signo de la multiplicación es precisamente eso, una X, lo que debemos hacer es multiplicar los dos números que se pueden unir a la X (en este caso 2 y 450) y dividir el resultado de esa multiplicación entre el número que nos queda lejos.

 
 De esta manera ya se darían cuenta de que para saber qué es la X, tienen que multiplicar 450 x 2 y dividirlo entre 150.

                                    X = ( 450 x 2 ) : 150 = 900 : 150 =  6 euros

¿Qué os ha parecido? ¿Bastante fácil no? ¡A ver si le sacáis provecho!


Mayor que, menor que y sus quebraderos de cabeza.

Con bastante frecuencia cuando éramos pequeños, e incluso ahora si hemos perdido la práctica también, dudábamos qué signo utilizar a la hora de decir si tal número era mayor o menor que cual (> , <). Ciertamente no es algo que utilicemos en nuestra vida cotidiana, pero aquellos que tenemos la suerte de seguir tratando con niños (papás, mamás, profes...) acabamos usándolo día sí y día también.

Al principio, dado que les cuesta bastante entender este tema y "acertar" con el signo adecuado, muchos de nosotros nos encontramos con un pequeño escoyo que debemos sortear. Para ello, como para casi todo, no hay fórmulas mágicas que utilizar para inmediatamente conseguir la perfección,
pero sí que hay ciertos "truquillos" que nos pueden hacer la tarea más sencilla.

El que yo suelo explicar para utilizar correctamente cada uno de ellos es el de "la boca del cocodrilo". Para empezar, solamente necesitamos tener escritos los dos números que queremos comparar uno al lado del otro y un espacio entre ellos.


Una vez así, tenemos que preguntarnos:

Si aquí hubiera un cocodrilo con mucha hambre ¿A quién se comería?

Y ¿a quién se comería? Pues al más grande ¡Claro! Entonces el siguiente paso sería dibujar una boca de cocodrilo "comiéndose" (apuntando) al número mayor.


Al principio, si l@s niñ@s son los más peques y están aprendiendo, se les puede dejar que hagan la boca "real" con los dientes para que recuerden la técnica; pero una vez que ya se haya trabajado con ellos, lo ideal sería que ellos mismos se preguntaran mentalmente a quién se comería el cocodrilo y pusieran el símbolo correspondiente en cada ocasión.

¿Qué os ha parecido el truco? ¿Usáis vosotros alguno distinto?


Comprensión lectora en la escuela

Complementando la anterior entrada (¿In?comprensión lectora), vamos a hablar en esta ocasión del trabajo de la comprensión lectora en el aula. Todos hemos escuchado (incluso dicho) alguna vez que hay una serie de cosas que aprendemos en el colegio que luego no nos servirán para nada. Para gustos, colores. Pero sin duda todos estaremos de acuerdo en que entender cualquier cosa que estemos leyendo es básico para nuestra vida diaria: lograr preparar adecuadamente una receta de cocina, enterarnos de cómo poner en funcionamiento el teléfono móvil, conocer las características descritas en la ficha del animal que está saliendo en el documental de la televisión... Todo nos implica una atención y comprensión que debemos trabajar con tesón y compromiso.


En el colegio, la comprensión lectora suele empezar a trabajarse cuando l@s niñ@s comienzan la etapa de Educación Primaria; puesto que es cuando saben identificar todas las letras del abecedario y podrían utilizarlas tanto en la lectura y comprensión como en la producción escrita. 

Los maestros somos conscientes del gran abanico de situaciones diferentes ante las que nuestros pequeños van a  necesitar utilizar la herramienta de la comprensión lectora, por eso desde el colegio intentamos trabajar con ellos ya desde el principio diferentes manifestaciones escritas como pueden ser recetas de cocina o fichas de animales, además de las clásicas pequeñas narraciones.

Como ya habíamos comentado en la entrada anterior, el texto que los niños deben tener delante debe ser más bien pequeñito y con las ideas bien claras. Además, a la hora de trabajarlo debemos recordar que cada uno tenemos nuestro ritmo y si un niño necesita leer el párrafo 4 veces y contestar a las preguntas en 30 minutos, que así sea; pero que no sea en vano la tarea de trabajar la comprensión por falta de tiempo o paciencia.


Aquí os dejo un enlace a una serie de fichas de comprensión lectora destinadas al primer ciclo de primaria (no han sido elaboradas por mi) que se asemejan bastante a las que solemos trabajar como textos clásicos. La única "pega" que yo les veo es que no están escritas con la letra más adecuada para los niños, pero aún así me parece un trabajo excelente. Hasta la número 30 más o menos serían las utilizadas como iniciación, y a partir de ahí encontramos las adecuadas para hacer cuando ya han logrado hacer sin dificultad las anteriores.

¿Cómo trabajáis vosotros la comprensión? ¿Tenéis algún truquillo que contarnos?